Actriz de teatro por vocación y figura clave del cine chileno por destino, García llega a Que Se Acabe Todo en un momento de plenitud interpretativa: su cuarto rodaje del año, una carrera que creció con la edad y una forma única de encarnar lo humano en su punto más frágil
Paulina García es una presencia que transforma la pantalla sin necesidad de elevar la voz. Hay algo en su manera de habitar un personaje, un equilibrio entre pudor y valentía, entre precisión y misterio. Esa es la marca de su oficio: una honestidad profunda, sin artificios, que la ha convertido en una de las presencias más significativas del cine chileno contemporáneo.
Su relación con el cine no fue evidente desde el inicio. Formada en el teatro, un territorio donde desarrolló una carrera sólida, rigurosa y admirada, García imaginaba su vida vinculada a las tablas, no necesariamente a las cámaras. Como ella misma ha dicho, nunca pensó que el cine la iba a buscar tanto, y sin embargo, con los años, se ha convertido en una de las actrices más destacadas de la industria.
Paulina protagonizó Gloria (2013), dirigida por Sebastián Lelio, una película fundamental para la cinematografía latinoamericana reciente, seleccionada para representar a Chile en los Premios Oscar y los Goya, y ampliamente premiada en el circuito internacional. Su interpretación le valió el Oso de Plata a Mejor Actriz en el Festival Internacional de Cine de Berlín, consolidándose como una figura central en el cine del continente. “Gloria me confirmó que no hace falta gritar para que una historia sea poderosa. A veces una pequeña verdad puede mover un mundo”, comenta.
Con el paso del tiempo, lejos de disminuir, las oportunidades se multiplicaron. Lo que para muchas actrices suele significar un momento de contracción, para García se transformó en una etapa de expansión. Ha participado en un amplio espectro amplio de películas que van desde su debut en Tres Noches de un Sábado (adaptación del clásico teatral de ICTUS), pasando por Little Man de Ira Sachs, La Novia del Desierto, Mis Hermanos Sueñan Despiertos, entre muchas otras, consolidando una filmografía tan diversa como coherente. Este año, Que Se Acabe Todo será su cuarto rodaje consecutivo.
En esta película, García interpreta a María Angélica Zari, una mujer atrapada entre la lealtad, el miedo y la tentación del poder. Habla de ella con una claridad que revela su sensibilidad actoral: “María Angélica es alguien que intenta hacer lo correcto… hasta que descubre que lo ‘correcto’ en ese mundo ya está torcido.” Su aproximación evita el juicio fácil y apuesta por una humanidad compleja.
Esa es, quizás, la marca de Paulina García. Una actriz que no se apoya en artificios ni en excesos, que construye desde adentro, desde lo humano. Una cualidad esencial para contar una historia como Que Se Acabe Todo.