Una mirada a la producción ejecutiva y la construcción de un “murciélago” de la mano del actor que hoy apuesta por el cine desde ambos lados de la cámara.
En Que Se Acabe Todo, Pancho Melo se sumó al elenco a la par que asumió por segunda vez el desafío de ser Productor Ejecutivo de la mano de JUNTOS, tras su experiencia previa en Oro Amargo. Para él, este rol ha sido un aprendizaje de largo aliento.
“El productor ejecutivo es aquel que hace lo posible porque la película se lleve a cabo con las herramientas que tiene: ya sea plata, contactos, estrategias, lo que él tenga.”, explica. “Encarnar este rol me ha ayudado a valorar el desafío que es atreverse a hacer cine en Chile, es una epopeya épica y de mucho ‘cuero de chancho”.
Sobre su trabajo con el director, Moisés Sepúlveda, Pancho destaca la importancia del vínculo afectivo: “Trabajar con Moisés fue un regalo. Me encanta cómo enfrenta su trabajo; tiene una mirada muy sensible y logra un set amable. Él marca la frecuencia; su pasado de mago me hace sentido con ‘el truco’. La película tiene trucos espaciales y temporales: te seduce con magia”.


El desafío actoral en esta pasada fue doble. Por un lado, la complejidad técnica del plano secuencia, y por otro, la construcción de Ramiro Tocornal, su personaje. “Moisés me dio una instrucción interesante: que tuviera en mi cabeza un murciélago. Ramiro es un murciélago, más que un vampiro. Tiene un desborde vulgar, algo sucio y cierta desfachatez. Confío en que será una nota disonante que provocará adherentes y detractores”, explica Pancho sobre este papel.
La naturaleza del rodaje también marcó la experiencia, generando una mística similar a la del teatro debido a la duración de las tomas. “Partió la función y no hay que parar, pase lo que pase. Uno se olvida de la cámara, o más bien, la cámara es otro personaje más. Generaba un nervio que nos ponía a todos en la misma sintonía”, cuenta Pancho.
Esta sintonía se potenció con la presencia de sus compañeros de elenco, Paulina García y Benjamín Vicuña. Aunque Pancho ya había trabajado con Benjamín en proyectos como Los Archivos Del Cardenal, destaca la madurez que se siente en este reencuentro. Con Paulina, en tanto, fue su primera vez juntos en audiovisual: “Fue un placer verla trabajar; tiene una pasión por el oficio que es emocionante. Y además se dieron confianzas fundamentales para opinar, equivocarse o echar la talla”, recuerda el actor y productor.
En esta nueva colaboración con JUNTOS, Pancho Melo reafirma su apuesta por un cine nacional que no teme al riesgo técnico ni a la profundidad emocional, dejando lista la escena para una película que promete seducir a través de su propia magia.