El viaje de Moisés Sepúlveda y Pancho Hervé al territorio argentino sella una alianza estratégica en JUNTOS y Jaque Content basada en la sintonía creativa, un rito de cierre donde el sonido y la sensibilidad dan vida al esperado largometraje.
Tras culminar un rodaje de alta exigencia a finales del año pasado, la productora chilena JUNTOS inauguró enero sumergiéndose de lleno en el trabajo de postproducción. Esta vez, la cinta se extendió a través de la cordillera para instalarse en Córdoba, Argentina, bajo el amparo de los coproductores de Jaque Content, el aliado estratégico encargado de orquestar la etapa final de este viaje cinematográfico.
Hasta los estudios transandinos viajaron el director Moisés Sepúlveda y el productor Pancho Hervé con una misión: esculpir el universo del sonido y la imagen, un rito de cierre que marca el nacimiento definitivo de la obra.
Mientras Moisés permanece en Córdoba trabajando en el color y los efectos visuales, Pancho Hervé regresa tras una semana abocada de manera absoluta a la mística del sonido. “Yo soy un productor que va al diseño sonoro, participo de forma súper activa en casi todas nuestras películas porque es un oficio que me encanta y donde he aprendido harto”, confiesa.
Instalados en las salas del Estudio 440, bautizado así en honor a la frecuencia exacta de la nota musical La, el equipo chileno y los coproductores argentinos se entregaron a largas jornadas de trabajo. Allí, junto a los hermanos Gastón y Emiliano Federici, un dúo que trabaja con la sincronía perfecta de cuatro manos pertenecientes a un mismo cuerpo, el cuarteto se dedicó a explorar los sonidos subliminales, esos pequeños ruidos y texturas que generan sensaciones imperceptibles en el espectador, logrando acentuar sutiles notas de humor e incluso alterando la calma de las escenas al remover pequeñas palabras en los diálogos.
A este ecosistema de sensaciones se sumó la partitura de Paulo Gallo, un compositor de la casa JUNTOS cuyo trabajo más arriesgado y complejo se vuelve aquí protagonista, dialogando con estridencia y personalidad sobre las acciones de los personajes. “Nos propusimos que la música tuviera un rol totalmente protagónico en lugar de ser meramente incidental, una decisión estilística compleja que se suele evitar en el cine más convencional pero que aquí, gracias a que el tono de la película se aleja de las estructuras rígidas del realismo puro, convive de una manera espléndida con las acciones y la psicología de cada uno de los personajes”, explica Pancho.
Con este viaje a Córdoba, JUNTOS y Jaque Content estrechan el lazo entre ambas casas productoras. En palabras de Pancho: “Más allá del valor económico tan evidente que significó la participación de nuestros coproductores, para mí lo que verdaderamente da felicidad es que se generó una conexión humana muy potente con Dani y con Emi, una complicidad muy linda donde descubrimos que estamos enamorados de hacer este proyecto y que nos entendemos tanto que pasamos el día riéndonos, lo cual es para mí el síntoma más claro de que compartimos una misma sensibilidad”.
Mientras Moisés Sepúlveda continúa trabajando el tratamiento visual del color, los complejos efectos visuales de Jorge Fenoglio y un inédito inicio animado en dos dimensiones diseñado en Chile por Jonathan Bravo, JUNTOS abraza la madurez de un proyecto que se aleja de las estructuras rígidas del realismo puro, con una audaz apuesta para contar este crimen financiero.