Parece el inicio de un chiste: un oftalmólogo y un ingeniero en mecánica de suelos entran a una productora de cine. Pero esa es la realidad detrás de los aportes que hicieron posible rodar Que Se Acabe Todo.
Para Daniel Hammer, gerente general del Instituto Oftalmológico Integral (IOI), la conexión fue clara. “Nuestro enfoque es la visión. ¿Qué relación más directa podría existir que la de una clínica que te ayuda a ver mejor con un arte que se aprecia con los ojos?”, plantea. Y su fe en el equipo no es nueva: Hammer ya estuvo ahí cuando nadie más miraba, apoyando la ópera prima de Moisés Sepúlveda, Las Analfabetas. En esta ocación redobla la apuesta con una lógica clara: “Con la Ley de Donaciones Culturales, esto aparte de fomentar el arte, genera un retorno. Además de ayudar a que la película exista, a nosotros nos da visibilidad”.
Su alianza con JUNTOS supera el auspicio tradicional. Cinéfilo formado en las butacas del Cine Arte Normandie, Hammer compara la medicina con la proyección: “Ver a mi hermano operar una catarata y que esa persona vuelva a ver en 20 minutos fue magia para mí. El cine opera igual: necesitas un profesionalismo absoluto para crear esa magia visual”.
Por otro lado está Felipe Cabello, socio y fundador de Cabello & Asociados, empresa dedicada a la ingeniería en mecánica de suelos. Conoce a Pancho Hervé desde hace años, siendo testigo de su carrera desde que comenzó a hacer cine. Esa confianza personal abrió las puertas para la inversión en la cinta.
El thriller financiero resuena con su ética profesional. En su rubro, si alguien hace trampa, la gente muere; en la trama de la película, si el sistema miente, la confianza social colapsa. Para el ingeniero, poner capital aquí es un acto de coherencia: “Invertir acá es dejar constancia de que apoyamos una historia necesaria”.
Tanto Hammer como Cabello rompen el mito de que la cultura es un gasto para la empresa privada. Ya sea por la Ley de Donaciones Culturales o inversión directa, ambos demuestran que el aporte no es solo financiero, sino profundamente valórico.